SANTO DOMINGO. La delegación de la República Dominicana firmó una de sus actuaciones más memorables en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, al protagonizar una jornada cargada de títulos, récords y clasificaciones que fortalecen su posición entre las principales potencias del evento regional.
La representación nacional volvió a responder ante su público con actuaciones de alto nivel en atletismo, baloncesto 3×3, tenis, voleibol y boxeo, demostrando la profundidad del talento deportivo dominicano y la excelente preparación de sus atletas.
El atletismo fue nuevamente uno de los grandes protagonistas de la jornada. La campeona olímpica Marileidy Paulino lideró al equipo dominicano que conquistó la medalla de oro en el relevo mixto 4×400 metros, marcando un emotivo regreso a una modalidad que no competía desde hacía cuatro años.
El cuarteto dominicano no solo obtuvo el primer lugar, sino que además escribió una nueva página en la historia de los Juegos al detener el cronómetro en 3:10.57, implantando un nuevo récord de la competencia y dejando atrás la antigua marca de 3:14.81, reflejo del extraordinario nivel competitivo alcanzado por el atletismo nacional.
La jornada sobre la pista continuó ofreciendo excelentes noticias para el país con la victoria de Álvaro Abreu, quien dominó la prueba de la media maratón masculina para sumar otra presea dorada a la delegación quisqueyana.
Igualmente brillante fue la actuación de Liranyi Alonso, quien protagonizó uno de los momentos más impactantes del certamen al conquistar los 100 metros planos femeninos con un impresionante registro de 11.10 segundos.
Con esa actuación, Alonso no solo aseguró la medalla de oro, sino que rompió un récord de los Juegos que permanecía vigente desde hace 28 años, superando el tiempo de 11.14 establecido por la bahameña Chandra Sturrup en 1998, consolidándose como una de las grandes figuras emergentes del atletismo regional.
Las emociones continuaron en el baloncesto 3×3, disciplina en la que la República Dominicana firmó una actuación perfecta al conquistar las dos medallas de oro disponibles.
En la rama femenina, el conjunto dominicano derrotó a Venezuela en una intensa final para conquistar el primer campeonato centroamericano de la historia del país en esta modalidad, coronando un torneo de gran consistencia y excelente nivel colectivo.
Horas más tarde llegó otra celebración para la afición cuando el equipo masculino integrado por Shamil Ballas, Ángel Suero y Rayner Moquete venció 18-16 a Puerto Rico en un electrizante partido por la medalla de oro, desatando la euforia del público presente y completando una histórica doble corona para el baloncesto dominicano.
El tenis también continuó aportando éxitos a la delegación nacional gracias a la extraordinaria actuación de Enmanuel Muñoz Veras, quien conquistó el campeonato en tenis de campo y añadió otro oro para la República Dominicana.
Su triunfo fortalece el extraordinario momento que vive el tenis dominicano, disciplina que previamente había celebrado los títulos alcanzados por Nick Hardt y Peter Bertran en la Copa de Naciones, consolidando una generación que continúa elevando el prestigio del país en las competencias internacionales.
Mientras tanto, el boxeo dominicano dio otro importante paso hacia nuevas medallas.
El medallista olímpico Junior Alcántara mostró nuevamente toda su calidad al imponerse de manera unánime 5-0 al puertorriqueño Joshua Lorenzo en los cuartos de final de los 55 kilogramos, asegurando al menos la medalla de bronce y clasificando a las semifinales con claras aspiraciones de disputar el oro.
Al mismo tiempo, Cristian Pinales consiguió otra convincente victoria por decisión unánime 5-0 frente al mexicano Emilio Molina en la división de los 90 kilogramos, resultado que también le garantiza un lugar en el podio y mantiene vivas las aspiraciones dominicanas de sumar nuevas preseas doradas en el deporte de los puños.
El voleibol femenino también aportó una actuación dominante a la jornada. Las Reinas del Caribe superaron en tres parciales a Cuba, imponiéndose con marcadores de 25-25, 25-20 y 25-17, reafirmando su condición de favoritas y enviando un contundente mensaje rumbo a las etapas decisivas del torneo.
Cada una de estas actuaciones refleja el crecimiento sostenido del deporte dominicano y el trabajo realizado por atletas, entrenadores y federaciones para mantener al país como una referencia deportiva en la región.
Con una cosecha que continúa aumentando día tras día, la República Dominicana mantiene vivo el sueño de cerrar unos Juegos históricos en casa, respaldada por miles de aficionados que han convertido cada escenario deportivo en una verdadera fiesta nacional.
La delegación dominicana continúa demostrando que el talento, la preparación y el orgullo de representar la bandera nacional son suficientes para seguir escribiendo una de las páginas más exitosas del deporte quisqueyano en la historia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.